María Mariño consigue la primera medalla individual de la historia del florete femenino absoluto en un Campeonato de Europa. La floretista consigue la medalla de bronce en una jornada histórica.
Tras la alegría del primer día con la medalla de oro de Lucía Martín-Portugués en sable, la esgrima española vuelve a celebrar un nuevo éxito internacional. María Mariño se ha colgado la medalla de bronce en la competición de florete femenino, convirtiéndose en la primera española en lograr una medalla individual en un Campeonato de Europa absoluto de esta modalidad.
Las representantes españolas en la jornada de florete femenino fueron María Mariño, Teresa Díaz, Ariadna Castro y Ariadna Tucker. Tras la fase de poules, María Mariño, Teresa Díaz y Ariadna Castro lograron clasificarse para el tablón de eliminación directa. En el cuadro de 64, Mariño se impuso con autoridad a la eslovaca Cantucci por 15-6. Por su parte, Castro superó a la armenia Malysheva por 15-12 para acceder al cuadro de 32, mientras que Díaz no pudo superar a la húngara Papp, cediendo por 15-8.
Ya en el tablón de 32, Ariadna Castro cayó ante la húngara Flora Pasztor, vigente bronce continental y plata en los Juegos Europeos. María Mariño, por su parte, firmó una gran victoria frente a la polaca Julia Walczyk-Klimaszyk por 15-13, una rival de máximo nivel que llegaba como vigente campeona de los Juegos Europeos.
En el cuadro de 16, la española mostró nuevamente su mejor versión al derrotar con claridad a la ucraniana Alina Poloziuk por 15-4, asegurándose un puesto en los cuartos de final y manteniendo intactas sus opciones de medalla.
Su rival en la lucha por el podio fue, precisamente, Flora Pasztor, verdugo de Ariadna Castro previamente. En un asalto de máxima igualdad, ambas tiradoras llegaron empatadas a 14 tocados. Finalmente, Mariño logró el tocado decisivo para imponerse por 15- 14, acceder a las semifinales y asegurar una histórica medalla para la esgrima española.
En semifinales, la gallega se enfrentó a la ucraniana Olga Sopit, que posteriormente se proclamaría campeona de Europa. Mariño cayó por 15-8, logrando una histórica medalla de bronce y convirtiéndola en la primera española en subir al podio continental absoluto en florete femenino individual.













